
Hijo: Mama, Papa, tengo algo muy importante que decirles, hace tiempo que lo vengo escondiendo pero ya no puedo mas y no quiero que se enteren por otros
Mama: ¿Que pasa hijo? (Angustiada)
Hijo: Yo... yo soy...
Mama: Ay, Dios
Hijo: Eh...
Papa: Escupilo de una vez
Hijo: Yo soy Filosofo
Mama: (Se quiebra en llanto) ¡Ay Dios! ¡No!
Papa: (Agachando la cabeza lleno de desepción) Es peor de lo que me imaginaba
Mama: (Extendiendo sus brazos al cielo) ¡¿Que hicimos mal?!
Hijo: Hace una semana me anote en el CBC de filosofia y letras...
Mama: (Deshecha en lagrimas) ¡Ay! ¡Y cuando pensabas decirnos!
Hijo: (Mirando a la madre de reojo) eh... ahora, mama
Papa: No te preocupes, debe ser una etapa
Hijo: ¡No es una etapa Papa! Ya publique dos tratados
Mama: (Hecha un desastre... es una catastrofe... un despojo de moco y lagrimas que no para con los ojos como dos huevos fritos) ¡Ay, mi hijo, mi hijito! ¡¿PORQUEEEEEEEEEEEEEEEE?!
Papa: Bueno, hijo, vos sos mi sangre y sabe que siempre te voy a querer, aunque seas filosofo, pintor, novelista, musico, actor...
Hijo: Bueno, pa, tampoco te vayas al carajo
1 comentario:
Jajaja es que hay cada profesión... ok, no es cierto
Saludos!!
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